miércoles, 17 de junio de 2009

Verdes e infinitas praderas

Oh querido viejo libro
me sigues deleitando
mientras voy permaneciendo
ausente
porque hoy me has atrapado nuevamente
porque algo personal
sucedía con tus guiones
mientras la tarde se hiba perdiendo
yo sentía que me hiba con ella
atraídos por la fría brisa
que acariciaba mis mejillas
persuadiéndome
con verdes e infinitas praderas
y aguas puras y sinceras
latidos de lo prohibido
gigantes girasoles
jugando a ser niños